EN 2017, EMILIO LOZOYA RECHAZÓ ACUSACIONES QUE AHORA IMPUTA A OTROS FUNCIONARIOS MEXICANOS

Los nexos entre Odebrecht, Emilio Lozoya, Petróleos Mexicanos (Pemex) y el gobierno de Enrique Peña Nieto fueron dados a conocer los altos mandos de la empresa brasileña en agosto de 2017, cuando tuvieron que colaborar con la justicia por actos de corrupción en aproximadamente 10 países de tres continentes, incluido México.

Emilio Lozoya, en aquel entonces, aseguró a través de las redes sociales que todas las imputaciones e información que revelaban supuestas solicitudes de sobornos o el deposito de dinero para otorgar contratos a Odebrecht eran completamente falsos.

“Hago referencia a la nota publicada en la revista Proceso el día de hoy y en Aristegui Noticias”, fue la frase que inició un comunicado que publicó en su Twitter oficial.

De acuerdo con Lozoya, la información carecía de pruebas documentales, por lo que la historia relatada resultaba completamente falsa, además de atentar contra su imagen y manchar su trabajo al frente de la empresa petrolera mexicana.

“La información contenida en la nota carece de prueba documental alguna, y relata una historia absolutamente falsa, dolosa e inexistente de principio a fin, sobre supuestos hechos en los que participé, y empresas con las que supuestamente tengo relación. Asimismo, señala reuniones con diferentes personas que incluso no sé ni quiénes son, ni los he conocido”, informó el político.

Se refiere a Luis Alberto de Meneses, el director superintendente de Odebrecht en México, y a los directivos Hilberto da Silva y Luiz Mameri todos colaboradores de la justicia brasileña para aclarar el caso en contra de su compañía.

Además, aseguró por escrito en su perfil oficial que dichos personajes, a quienes llama delincuentes confesos, “pueden decir cualquier cosa a cambio de reducciones de condenas”.

“He reiterado mi interés de que este tema sea investigado y sancionado, pero es lamentable que esto se lleve a chismes y acusaciones sin fundamento ni prueba”, informó Lozoya, quien ahora se encuentra vinculado a proceso por el caso.

“Jamás he participado en actos de corrupción. Estas publicaciones han mentido reiteradamente en este y otros temas, y jamás han probado sus alegatos”, informó el ex funcionario de Pemex, quien actualmente asegura que fue utilizado como un instrumento no doloso para la comisión de hechos bajo investigación.

La nota de Proceso revela que Marcelo Odebrecht, arrinconado por la justicia, se vio obligado a colaborar con ellos y entregar una lista de presidentes, ministros, diputados, prominentes figuras políticas, empresarios, etcétera. Entre los mismos destaca Emilio Lozoya Austin, ex director general de Pemex.

Además, informaron que altos ejecutivos confesaron bajo juramento que Lozoya Austin fue sobornado por aproximadamente 10 millones de dólares en “propinas” a cambio de obtener contratos de obra pública durante el mandato de Enrique Peña Nieto.

De acuerdo con los datos recopilados por el medio de comunicación nacional, Lozoya recibió cuatro millones 100 mil dólares durante 2012. Luego, hicieron varios depósitos a una cuenta en las Islas Vírgenes Británicas por 250 mil, 495 mil y 505 mil dólares.

Además, cuando se hicieron acreedores a un contrato en la refinería Miguel Hidalgo, en Tula, se le hicieron más transferencias. El trato era entregarle cerca de dos millones de dólares garantizados, mientras que los cuatro millones restantes los recibiría una vez ganado el contrato, de acuerdo con los reporteros Ignacio Rodríguez Reyna y Alejandra Xanic.

En la denuncia más reciente de Lozoya ante la Fiscalía General de la República, el ex director general de Pemex informó que la empresa Odebrecht destinó 6 millones de dólares a la campaña de Enrique Peña Nieto en 2012.

A cambio, se puede leer en el documento consultado por Infobae México, se prometió llevar al congreso y aprobar con todas las de la ley su llamada Reforma Energética.

Lozoya Austin reveló en su denuncia que, a petición de Peña Nieto y Luis Videgaray Caso -quien ocupó los cargos de secretario de Hacienda y canciller mexicano-, contactó con Luis Alberto de Meneses Weyll, representante de Odebrecht en México, para pactar el financiamiento.

De acuerdo con Austin, le pidió a Luis Weyll que aportara seis millones de dólares a la precampaña y/o campaña de Enrique Peña Nieto rumbo a Los Pinos. “También hablamos del incremento en la construcción de obras y con ello el aumento en contratos si al ganar Peña Nieto, se materializaba la reforma energética”, se indicó en la denuncia.

(Infobae)

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