MÁS CORRUPCIÓN EN BACALAR

No sólo las obras emblemáticas inconclusas, como el drenaje sanitario, pavimentación de calles y avenidas –entre éstas, la Costera–, son el reflejo de un presidente municipal cuya corrupción es el sello de su gobierno, sino también el hecho de inflar precios de insumos o autorizar viáticos con cantidades inverosímiles. 

La administración de Alexander Zetina Aguiluz, de 2016 a la fecha, no sólo han utilizado recursos públicos para simular viajes y viaticar, sino también para aprovechar la coyuntura para fortalecer la figura de su amigo e incondicional Javier Padilla Balam, quien a través de la dirección de comunicación social se le pondera como intachable y con gran don de gente.

Hay evidencia que en la secretaría privada se autorizan viáticos hasta por más de 6 mil pesos e incluso funcionarios, como el síndico municipal, se dan el lujo de viajar a Playa del Carmen o a Mérida y gastarse hasta 4 mil 500 por cada día de viáticos.

No hay duda que quien gane la elección en Bacalar tendrá que hacer una auditoría a fondo y llevar a juicio a Alexander Zetina Aguiluz y a sus funcionarios por este tipo de excesos y tropelías en su desastrosa administración.

Y es que hay muchos funcionarios ya con más de nueve años laborando en el Ayuntamiento, que por sólo viatican un promedio de entre 280 a 450 pesos por día, pero estos sí trabajan, tales como los de fiscalización, de salud, educación y deportes, quienes ya no están dispuestos a callar estos atropellos y alzarán la voz o deslizarán los documentos probatorios de tales atracos al erario público.

Soy Fátima Vázquez y esto es Río Revuelto